TARDE
DE OCTUBRE
Tarde de octubre
vestida de nubes arreboladas.
Mi
tristeza y yo,
sobre una vieja bicicleta verde,
navegamos
el río del tiempo
enamorados.
Tarde
de octubre
bajo un cielo germano
de hondura gris
la brisa besando mi frente
y yo sintiéndome morir,
ebrio de nostalgia.
Poderoso
aliento
del viento
congélame
esta soledad
amarga.
BAJO LA CASCADA
Bajo
la cascada
siento el pulso vibrante
el próspero vaivén
que a la tristeza acompaña.
Bajo
la cascada
ojos cerrados, encerrados
en un abismo de finos cristales
que me abraza.
Bajo
la cascada
de un lago escondido
marejada sin fin
desaparezco.
Bajo
la cascada
que no me toca
ni me ahoga
ni me mata
bajo
la cascada
esplendorosa
de mis lágrimas.
HAY
DÍAS
Hay días en los cuales
la soledad se rodea de extravagancias,
como un rojo neón
inaugurando la avenida de la nostalgia.
Hay
días en los cuales,
mojo mi insomnio
en el océano nocturno,
de madrugada.
Hay
días en los cuales,
moriría,
por perderme,
en el torrente luminoso,
de tu mirada.